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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Nueva forma de organizar las huertas de AGRODILAR


Parte del proceso de organizar un trabajo colectivo es darse cuenta de los fallos y errores que se van cometiendo en el camino para poder solucionarlos, creando y adaptando las formas a los requerimientos de las personas que forman parte de AGRODILAR. Y esta entrada en un ejemplo de ese proceso.

Hasta ahora, las huertas abiertas se definían como
terrenos gestionados por grupos de trabajo abiertos a la participación de cualquier socio. Cada socio puede trabajar y participar en uno o más huertos abiertos, apuntándose en una lista constituida para tal fin. Esta modalidad está pensada para aquellas personas que no poseen terrenos para trabajar o que no cuenta con el tiempo suficiente para gestionar una huerta. Los huertos abiertos están gestionados por un grupo de responsables (al menos dos personas) encargados de: organizar las tareas a realizar en el terreno, el cuadrante y el seguimiento continuo del cultivo; coordinarse con los demás huertos que producen para la socio para la planificación general (selección de variedades, siembra, cantidades etc. que elaborará una comisión específica, con el objeto de articular lo que se produzca en cada huerto para la Asociación); la planificación interna del huerto abierto (Siembra, labores etc.); informar de la marcha del huerto a los socios; coordinar a los socios y las demandas internas del huerto. Las horas de trabajo realizadas en el huerto por un socio se recompensarán con productos del mismo huerto. La cantidad de productos dependerá en la cosecha final. La Asociación recibirá un porcentaje de la cosecha final para la cesta comunal y/o el puesto (de los que hablamos más adelante)”.

Dado que resulta un poco ambigua la definición (de ahí las posibles confusiones que puede haber en torno a lo que puede significar la huerta abierta), en la asamblea del 9 de diciembre se aprobó el siguiente sistema de modalidades de huerta:

  • Dos tipos de huertas en función de si el grupo acepta o no más gente: abiertas o cerradas.
  • Dos tipos de huertas en función de la forma de participación: particulares o comunales.

Y cada huerta debe definirse en torno a estas dos características. El proceso sería el siguiente:

  • Un grupo de personas se juntan para abrir una huerta particular. La asociación colabora en conseguir el terreno si no se dispone ya del mismo.
  • Una conseguido el terreno, las personas interesadas en participar se juntan y deciden sobre cómo quiere organizarse (grupo gestor o asamblea de huerta) y si necesitan más gente (carácter abierto o cerrado de la misma).

Los grupos de trabajo que sean cerrados funcionarían como lo que antes denominábamos huertas particulares. Sin embargo, ya no hablamos tanto de productos como de forma organizativa.

Las huertas comunales serían de mayor extensión y menor variedad que las huertas particulares (como la de cereales y leguminosas). Las personas participantes de esta modalidad de huerta también han de decidir si quieren que haya un grupo gestor o una asamblea para llevar la huerta y tomar las decisiones sobre la misma.

Qué cultivar en cada huerta para la asociación se decidiría en la asamblea de AGRODILAR, mientras que cómo organizarse y solucionar los conflictos particulares de cada huerta se decide en cada grupo/asamblea localizada.

El reparto de las cosechas entre los productores se realiza en cada huerta, no desde la asociación.

En la asamblea de AGRODILAR sólo se tratarán aspectos que conciernan al conjunto, o que sean informaciones puntuales (fechas de tareas...). En ningún momento se ha de tener una asamblea de huerta dentro de la asamblea general (lo que supone que cada huerta ha de reunirse por su cuenta).

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